Deslumbramientos

Todo animal por cuyo hábitat discurre una carretera está expuesto a un peligro que en la mayoría de los casos, resulta fatal: el deslumbramiento. Es un fenómeno que se produce en horario nocturno, y hace que un movimiento, en principio arriesgado, pero no necesariamente peligroso, se convierta en una trampa mortal. El animal, al detectar en la calzada las luces de los faros de los vehículos, se quedan inmóviles, mirando hacia esas luces, en vez de finalizar su maniobra. El resultado es conocido por todos, ya sea por haberlo visto en películas, publicidad, o, espero que no, experiencia personal.

¿Qué resortes en la mente del animal se disparan para provocar la parálisis cuando sufren un deslumbramiento? Supongo que en los países donde estos accidentes son más numerosos, y con animales de dimensiones considerables (estoy pensando en los países nórdicos) se habrá estudiado la materia, pero, les confieso, no tengo ningunas ganas de investigar al respecto.

Otro tipo de deslumbramiento, menos mortífero, pero igualmente peligroso, es el que sufre el usuario de una vía pública, ya sea conductor, ciclista, peatón, cuando de frente viene un vehículo con las luces encendidas. Durante unos momentos, el usuario pierde la visión de su entorno, deslumbrado por las luces que se le echan encima. Esto obliga a apartar la vista de la carretera durante unos instantes (y aunque no se apartase, daría igual, ya que la ausencia de visión es total) que, conjuntado con otras fatales y casuales circunstancias, pueden derivar en un accidente.

Otro tipo de deslumbramiento muy típico es el que se produce entre personas: gente con unas características muy marcadas, muy visibles y muy atractivas, que hacen que otras personas se sientan terriblemente atraídas hacia ellas, ocultando el resto de características que conforman a esa persona, que no necesariamente tienen que ser todas bonitas y dignas de admiración. Este es un deslumbramiento por el que todo ser humano ha pasado, y el que diga que no, miente, y, por consiguiente, para evitar momentos incómodos, ni que sea en la intimidad, no seguiremos ahondando en este tema, por conocido.

Una vez realizada esta introducción pasaremos al objeto de estudio del presente artículo: los deslumbramientos en el Scrabble y en concreto en el Duplicado, donde son más evidentes. Pero totalmente extrapolables al Clásico.

Podemos detectar tres tipos diferentes de deslumbramientos que acechan al desprevenido jugador de Scrabble: El gordo, el colorido y el acaparador. Seguimos a continuación con la descripción de cada uno de ellos:

El deslumbramiento gordo
Este deslumbramiento se produce cuando en el atril de juego encontramos una ficha de alto valor (normalmente, la Z y las de 8 puntos). Automáticamente, la primera reacción del jugador es colocar a cualquier precio, y por encima de cualquier otra consideración esa ficha. Por supuesto, si en vez de una ficha, hablamos de 2 o 3, el instinto primario es evocar todas las posibles palabras, reales e inventadas, que contengan esas fichas.

Para la mayor parte de los jugadores, los 3 minutos de un turno gravitan totalmente alrededor de la ficha de alta puntuación, ya sea buscándole localizaciones, ya sea encontrando el paralelo con un x3L, y dejando correr el tiempo hasta que finaliza. En una gran mayoría de las ocasiones, la mejor jugada de la ronda, efectivamente, contiene la ficha de alta puntuación. Pero en algunas ocasiones no es así. Y a veces, el hecho de perder algunos puntitos por habernos deslumbrado por una letra de alta puntuación, puede ocasionar algún disgusto al deslumbrado.

El deslumbramiento colorido
El deslumbramiento colorido se produce cuando queda abierta una línea que conduce hacia una(s) casilla(s) con bonificación. En este caso, se dedica todo el tiempo disponible, o una parte exagerada de él, en buscar una jugada que aproveche el x3P, o un doble x2P. Muchas veces va acompañado por un deslumbramiento gordo en aquellas líneas de juego que contienen una bonificación de letra y otra de palabra a poca distancia.

Si hemos comentado anteriormente que el deslumbramiento gordo, en la mayor parte de las ocasiones no causa mayores problemas, en este tipo de deslumbramiento, el peligro es mayor, ya que muchas veces, por intentar aprovechar las bonificaciones (las x3P son siempre las más traicioneras), se olvidan otras líneas que pueden ser más jugosas (paralelos, perpendicularidad con prolongación, scrabbles incluso).

El deslumbramiento acaparador
Este deslumbramiento se produce ante ciertos atriles que crean al jugador la sensación de contener un scrabble, perdiendo todo el tiempo del turno buscando un scrabble que tal vez no existe, o que no es conocido por el jugador, o que no se puede colocar sobre el tablero por falta de espacio. O simplemente, aunque conocido, demasiado bien escondido en el atril. Estos deslumbramientos acaban de una manera terrible, en forma de jugada de bajísima puntuación, buscada, encontrada, evaluada y transcrita en apenas 10 segundos, o bien con un No Jugado, o inventado algo inexistente porque en ese atril necesariamente debe haber un scrabble. Son los más dramáticos de todos, sin duda alguna. Porque es como jugar a cara o cruz: Todo o nada.

En este caso, tal vez la mejor opción es que el jugador dedique un tiempo prudencial al estudio del encaje del atril con el tablero en forma de scrabble, pero una vez transcurrido ese tiempo, dirigirse a la búsqueda de otras jugadas (paralelos, perpendiculares con o sin prolongación,...), y cuando se considere haber encontrado una jugada aceptable, si sobra tiempo, volver con el posible scrabble. Pero esto es muy fácil de escribir...

Consejos para mitigar los deslumbramientos
Existen varias acciones que pueden utilizarse para minimizar los deslumbramientos:

Joan López, abril 2010

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